Una Coincidencia

—Atlanta, Estados Unidos, 10PM, Campus del Instituto Sterling University, Casa VanderWall lugar de la hermandad de la universidad. Dos hermanos una noche antes de el inicio de clases, sin saber que en un noche sus planes para el primer año cambiarán por completo—

Axel: (llega a la fiesta con unos amigos, cerveza en mano, revisando el ambiente)

—La fiesta de apertura estaba en su punto máximo. Música fuerte, luces de neón y el campus lleno de estudiantes ansiosos por divertirse. Axel platicaba con sus nuevos amigos, cuando escuchó a un grupo cercano hablando emocionado del reto de la noche—.

Mary: (Llega un rato después con sus nuevas amigas, vestida con un top que se esfuerza por contener sus pechos grandes y una falda apenas sobre las rodillas, tomando tragos y riendo)

—Mary se movía entre la gente, sintiendo la adrenalina. Mientras bailaba, escuchó a varias chicas comentando el “Cuarto a ciegas”: vendarse, entrar a un cuarto oscuro y follar sin saber con quién, quitarse las vendas solo al final. La idea la puso nerviosa pero también muy húmeda.—

Axcel: (Escucha más detalles del reto entre conversaciones y se anima)

—Sus amigos lo retaban. Axcel, curioso y con algo de alcohol fluyendo, decidió probar suerte. Tomó una tela negra gruesa colgada al lado de la puerta del cuarto señalado. Entró, se vendó los ojos y cerró la puerta.—

Mary: (Después de pensarlo un momento, se separa de sus amigas y va al mismo cuarto)

—También se vendó sola y entró al cuarto oscuro. No sabía que su hermano ya estaba ahí. La puerta se cerró y todo quedó en completa oscuridad.—

Axcel: (Se acerca despacio al oírla entrar, voz ronca) ¿Lista?

Mary: (Nerviosa pero excitada, voz suave) Sí…

—Se encontraron en medio del cuarto. Axcel la tomó por la cintura y la besó con fuerza. Mary respondió de inmediato, metiendo la lengua y gimiendo bajito. Sus cuerpos se pegaron. Las manos de Axcel subieron y le quitaron el top, liberando sus pechos grandes y suaves. Los agarró con ambas manos, apretandolos y pellizcando sus pezones.—

Mary: (Gime y le quita la camisa a Axel)

—Le acarició el pecho y el abdomen marcado. Bajó la mano y sintió el bulto enorme en sus jeans. Le desabrochó el pantalón y sacó su polla gruesa, ya completamente dura. La acarició con las dos manos, impresionada por el tamaño.—

Axcel: (Baja la boca a sus pechos, chupando y mordiendo sus pezones mientras le sube la falda)

—Le quitó las bragas y metió dos dedos en su coño. Estaba empapada y muy apretada. Mary jadeó fuerte y movió las caderas contra su mano. Axcel se arrodilló, le abrió las piernas y le comió el coño con ganas, pasando la lengua por su clítoris y metiendo los dedos más profundo.—

Mary: (Agarrándole el cabello, temblando)

—Sus piernas flaqueaban del placer. Lo jaló hacia arriba y se arrodilló frente a él. Tomó su verga gruesa con ambas manos y se la metió a la boca, chupando lo más que podía, lamiendo toda y por completo, babeando mientras Axcel gruñía.—

Axcel: (La levanta, la carga y la tira sobre la cama)

—Le abrió bien las piernas y frotó la cabeza gruesa de su polla contra su entrada mojada. Empujó despacio al principio. Mary soltó un gemido largo cuando sintió cómo la abría. Centímetro a centímetro, su coño apretado fue tragándose 22 cm de verga hasta que Axcel quedó completamente enterrado.—

Mary: (Gimiendo fuerte, uñas clavadas en su espalda) ¡Dios¡… Mierda.. es enorme…

Axcel: (Sosteniendo las piernas de Mary abiertas) Lista?…

Mary: (A pesar de la venda, asiente frenéticamente) ¡Mhmm!

Axcel: (Empieza a follarla con embestidas profundas y fuertes)

—La cama crujía con cada golpe. Axcel la cogía duro, sacando casi todo y volviendo a meter su polla hasta el fondo. Mary tenía las piernas abiertas y temblando, sus pechos grandes rebotando con cada embestida. Axcel los agarraba mientras la penetraba más rápido, sudando y gruñendo.—

Mary: (casi gritando de placer) ¡Más fuerte! ¡No pares!

—Axcel aceleró, follándola salvajemente. Mary corriendose primero con fuerza, su coño apretado contrayéndose alrededor de la polla gruesa, temblando y mojándolo todo. Axcel aguantó un poco más y empujó profundo, corriéndose hasta el fondo dentro de ella con chorros calientes y abundantes. Se quedaron abrazados, aún unidos, respirando agitados. Mary lo abrazaba fuerte con brazos y piernas, aún con la venda puesta.—

Mary: (abrazada a él, voz entrecortada y satisfecha) Ahhh… mi primera vez, a ciegas.

Voz afuera: (Grita) ¡Tiempo! Quítense las vendas.

Axcel: (Se quita la venda primero)

—Sus ojos se abrieron y miró hacia abajo. El shock lo golpeó como un balde de agua fría.—